La Madre de la Vida

Epílogo: ????

Acciones...

Mianissa entró a su recamara después de una asombrosa presentación. Cansada, colgó su abrigo y su capa en los ganchos preparados. Sacudió un poco la cabeza, tratando de avivarse un poco para prepararse a descansar. Sus ojos observaron su cuarto, y un cosquilleo corrió por su espalda, ese sentimiento tan entrenado después de lo que había vivido. Algo estaba diferente en el cuarto. El más ligero cambio en la silla, una arruga en la alfombra… y un sobre en la cama. Lentamente sacando una de sus múltiples dagas, se acerco lentamente, sus ojos inspeccionando el cuarto. ¿Una emboscada? ¿Para ella? Ilusos. Pero su mirada cayó sobre el sobre, y no pudo evitar inhalar en sorpresa.


Selethis, tras otra misión exitosa, había sido llamada por el Triunvirato. La reunión había sido rápida; sus patrones le habían felicitado por un excelente desempeño, y le habían obsequiado otro regalo. Ella lo había aceptado, y se había retirado. Caminaba ahora hacia su recamara, agradeciendo que no tuvo que hablar con nadie en el camino. Dejaría el regalo junto con los otros, y tomaría otra misión. Pero al entrar, Selethis noto con desagrado que alguien, de nuevo, había entrado a su cuarto sin permiso. Lo tacharía como otro intento de ‘avivar’ el cuarto. Pero su girasol, su único adorno, yacía sobre algo más. Algo que no pertenecía. Extrañada, Selethis se acerco, y descubrió que debajo de la maceta, un sobre esperaba.


Theudric había celebrado fuertemente la inauguración de un nuevo taller, patrocinado por el Clan ForjaVida. Por fin, se comenzaría a trabajar seriamente en la construcción de nuevos golems. El enano estaba seguro que podría mejorar los arcaicos diseños, y hacerlos más fuertes que nunca. Los drow e illithid serian enviados a las profundidades de nuevo, pensaba el orgulloso artesano. Camino a su casa, tambaleándose un poco de cansancio, se despidió de sus amigos y aprendices, y finalmente, abrió su puerta. Sus ojos inmediatamente notaron un curioso sobre descansando no en el piso, sino en su mesa.


Armeyaf había dignado de despegarse un poco de la investigación. Sus ojos necesitaban al menos unos minutos de descanso. No sentía cansancio como antes… era ahora tan fundamentalmente diferente este sentimiento de desgaste. Era como si su memoria rugía que debía descansar, pero su cuerpo se oponía, mostrando reservas desconocidas de energía. Una fortaleza extraordinaria ahora fluía en sus venas – si así se les pudiese llamar – que le exigían continuar. Pero el dominaba, y el marcaba su propio curso. Decidió, pues, cerrar sus ojos por unos minutos. Al abrirlos después, se decidió continuar con su lectura. Pero en vez de la cursiva letra que adornaba las antiguas hojas de este tomo, vio un sobre frente a él.


Curfen por fin se retiraba a sus aposentos a meditar. Últimamente, horas pasaban en discusión con el resto de los Archimagos. No muchos accedían a los cambios que sugería, y grandes confrontaciones verbales resultaban. El elfo notaba que no eran necesariamente sobre el tema en cuestión, sino años y años de resentimiento entre sus colegas que resurgían. Pero el era paciente, y sabia que eventualmente sus hermanos en el arte entenderían la situación actual. Curfen abrió su puerta, solo para encontrar su recamara ya alumbrada. Y no por él. No sabiendo que esperar, reunió su poder arcano para investigar sus alrededores. Pero fuera de los trazos mágicos del cuarto mismo, no había nada fuera de lo normal. Un error, tal vez? No, imposible. El elfo inspecciono su cuarto, y rápidamente noto que, sobre su mesa de estudio, estaba un sobre, dirigido a él.

================

Los aventureros, en sus diferentes recamaras y lugares, vieron que el sobre era blanco. Al tocarlo, notaban que era de una textura muy suave, casi como fina seda. El sobre estaba dirigido hacia ellos, cada uno por nombre, y estaba sellado con una marca conocida – un medio circulo sobre una línea horizontal, con ondas extendiéndose de él. El símbolo del caos primordial en Terra. Abriéndolo, encontraron una carta, en una letra muy fina y pequeña, un poco difícil de leer. La carta decía:

Hoy, día 22 del mes de Nobelirus,

A mis apreciados amigos y compañeros:

Realmente, un merecido enhorabuena! Su victoria contra su odiado oponente es noticia del mundo. Me uno a la celebración de sus nombres, y les doy mis más sincero agradecimiento. Lamento no haberlos podido asistir durante ese tan devastador encuentro, pero situaciones complicadas surgieron, que tenía que atender.

Xolden, elfo comandante de los Cyrol, me informó de otra de sus hazañas; me da gusto saber que sus enemigos, los Malvocadores, hayan sido tan certeramente derrotados en el campo de batalla. Un honor más a su nombre! Miles de almas descansaran ahora en paz, sabiendo que aquellos que les privaron de vida han sido castigados. Siéntanse orgullosos de eso.

Sin embargo, ningún agradecimiento es suficiente como para expresar el bien que han hecho, tal vez sin saberlo. Habrán notado que su gran enemigo tenía como rehén a ciertas personalidades interesantes, viejos conocidos de ustedes, seguramente. Podrían haberse preocupado por el paradero de estos individuos. Permítanme decirles que no hay necesidad. Poco tiempo después de su monumental victoria, me di la labor de buscar y neutralizar a estas posibles amenazas a tan hermosa paz que han traído. Espero les de gusto saber que estas viles creaturas no volverán a ser un peligro para Terra.

Aunado a mi agradecimiento está también el de mi verdadero y único Amo. Lamentablemente, él no es capaz de escribir, por falta de una presencia física en este mundo. Pero su voluntad corre a través de mi, y me permito extender sus más sinceras ‘gracias’. El ha sufrido, tal vez más que nadie, a través de los milenios. Pero gracias a ustedes, su dolor cesará. Las bendiciones que él ofrece a aquellos que le ayudan son infinitas. Sépanse afortunados, oh amigos, de estar en su gracia.

Veinte hojas y más podría escribir y escribir con agradecimientos traídos desde siglos atrás, pero estoy seguro que comprenden este tan puro sentimiento. Consideré darles un merecido regalo, pero cualquier cosa solo mancharía o disminuiría la calidad de este fervor que siento por ustedes.

Indudablemennte, sus vidas estarán llenas de maravillosas y asombrosas hazañas. Han marcado el destino del mundo, y las riendas están ahora en manos de los que lo merecen. Y estoy seguro que llegaran a ver el fruto de sus labores, la verdadera recompensa de lo que han hecho.

Estare siempre cuidándolos, y trataré de ayudarles en cuanto mis capacidades me lo permitan.

No duden en llamarme si es necesario.

Enorgullecido de ser su amigo,

EVEDHX

Comments

Demasiadas dudas, pocas respuestas. Bienvenido seas, intriga.

Epílogo: ????
 

Selethis:

”...el bien que han hecho”. ...ha.

Epílogo: ????
richterbrahe

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.